Científicos diseñan una nueva defensa contra el hongo que destruye el arroz de 60 millones de personas al año
Un equipo del John Innes Centre (Reino Unido) y la Universidad de Kobe (Japón) ha rediseñado unos receptores inmunitarios de los cereales para que detecten al hongo de la piriculariosis. Por ahora funciona en células de trigo; falta probarlo en plantas.
La piriculariosis, causada por el hongo Magnaporthe oryzae, es la enfermedad fúngica más grave del arroz: cada año destruye suficiente cosecha como para alimentar a unos 60 millones de personas. También amenaza al trigo y a la cebada en zonas de Asia y África.
Un equipo del John Innes Centre (Reino Unido), con la Universidad de Kobe (Japón), ha encontrado una nueva forma de defender a los cultivos. Se han fijado en un grupo de receptores inmunitarios de los cereales poco estudiado, los TKP, y han descubierto que una de sus partes puede «agarrar» las moléculas que el hongo usa para infectar a la planta y dar la voz de alarma.
Una doble llave
Con técnicas de biofísica y cristalografía, los investigadores han visto esa unión con todo detalle y han modificado los receptores para que reconozcan a la vez dos de esas moléculas del hongo, asociadas a infecciones en trigo y cebada. Es lo que llaman especificidad dual. El estudio se publica en Science Advances.
Todavía en el laboratorio
Por ahora, la defensa se ha probado solo en células aisladas de trigo, no en plantas completas. Los próximos pasos son comprobarla en invernadero y, después, en el campo. Los autores creen que combinar estos receptores con otros ya conocidos podría poner las cosas mucho más difíciles al hongo, que suele burlar las defensas de los cultivos con rapidez.


