sábado, 17 de octubre de 2026Edición EspañaEnglish editionInstagramApóyanos
Ciencia · Arqueología

Hallan un templo romano dedicado a Marte a pocos centímetros del suelo de un bosque alemán

Los arqueólogos lo han descubierto junto al fuerte de Kapersburg, cerca de Fráncfort, en el antiguo limes del Imperio. Entre los restos aparece una estatuilla de la diosa de la victoria.

Por Redacción · Verificado · Fuente: Oficina de Patrimonio de Hesse
Muros de piedra de un fuerte romano entre árboles, con un camino que entra por la puerta
Los restos del fuerte romano de Kapersburg, en el bosque del Taunus, cerca de Fráncfort. Imagen de archivo. Foto: Leonhard Lenz / Wikimedia Commons (CC0)

Bajo una fina capa de tierra, en un bosque de los montes Tauno, al norte de Fráncfort, los arqueólogos han encontrado un templo romano que probablemente estuvo dedicado a Marte, el dios de la guerra. El hallazgo lo anunció la Oficina de Patrimonio de Hesse a finales de septiembre.

El templo está junto al fuerte de Kapersburg, cerca de Rosbach vor der Höhe, en una zona de bosque que una tormenta dejó despejada. El fuerte es una de las fortificaciones del limes germano-rético, la frontera del Imperio romano en Germania, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005. Los especialistas creen que el templo es del siglo III.

«Esto es un templo», resumió a la televisión pública de Hesse el arqueólogo Kai Mückenberger, experto en el limes.

Un templo con pasillo alrededor

La construcción es rectangular, de unos cinco metros de largo, y guarda en su interior una cámara cuadrada con muros de casi medio metro de grosor. Los investigadores creen que podría ser un templo con galería: un espacio de oración central rodeado de pasillos cubiertos.

Una inscripción apunta a que estaba dedicado a Marte. Junto a ella apareció un fragmento de estatua que podría representar al dios y una estatuilla rota que, por sus alas, la rama de palma y la corona de laurel, sería Victoria, la diosa de la victoria.

La vida alrededor del fuerte

Las excavaciones han sacado a la luz también fosas de herrero, hornos de pan (quizá para secar grano), un ánfora reutilizada en unos cimientos, una joya de la Antigüedad tardía (señal de que la gente siguió visitando el templo cuando los soldados ya se habían ido) y una piedra votiva con una inscripción en latín que aún se está descifrando. Podría revelar, por fin, el nombre del asentamiento.

El fuerte se levantó en el siglo II, probablemente bajo los emperadores Trajano o Adriano. Lo ocupó durante unos 150 años una unidad llamada Numerus Nidensium, hasta su abandono a mediados del siglo III. Allí vivían unos 160 soldados, y en la aldea cercana llegaron a residir hasta 700 personas.

Fuentes

Read this story in English →