Colombia, Armenia y otros 14 países se alían para sacar especies del peligro de extinción
La coalición CARES, con 16 gobiernos y ocho de ellos latinoamericanos, quiere ir más allá de proteger espacios: recuperar especies concretas, como el cocodrilo del Orinoco o el tití cabeciblanco, con avances medibles antes de 2030. La cumbre mundial de biodiversidad sigue estos días en Ereván.
Proteger un bosque o un río no siempre basta para salvar a los animales y plantas que viven en él. Algunas especies están tan al límite que necesitan ayuda directa: cría en cautividad, reintroducciones o el control de especies invasoras. Con esa idea, Colombia y Armenia han lanzado CARES, la Coalición de Acción para la Recuperación de Especies Amenazadas, a la que ya se han sumado 16 gobiernos.
Quiénes están
La copresiden Colombia y Armenia, y la forman también Belice, Brasil, Canadá, China, Costa Rica, Ecuador, Fiyi, Madagascar, México, Panamá, Papúa Nueva Guinea, Perú, el Reino Unido y Vanuatu. Ocho de los dieciséis son países latinoamericanos, en una de las regiones con más biodiversidad del planeta.
La coalición se presentó el 16 de octubre en Ereván (Armenia), en la antesala de la COP17, la cumbre de biodiversidad de Naciones Unidas que se celebra allí del 19 al 30 de octubre. Su secretaría técnica la llevará Reverse the Red, una alianza creada por la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN y la Asociación Mundial de Zoos y Acuarios.
Qué se comprometen a hacer
Cada país identificará las especies que necesitan medidas de recuperación, además de la protección de su hábitat, y tendrá que lograr avances medibles antes de 2030. Es una forma de cumplir la meta 4 del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, que pide frenar las extinciones causadas por el ser humano.
Colombia ha puesto ejemplos de especies que podrían beneficiarse: el cocodrilo del Orinoco, el paujil de pico azul, el loro orejiamarillo y el tití cabeciblanco, un pequeño primate que solo vive en el norte del país.
Lo que dicen
«El verdadero reto es avanzar con determinación hacia la recuperación de las especies en su hábitat silvestre», dijo el ministro colombiano de Ambiente, Fabio Arjona Hincapié. Su homólogo armenio, Hambardzum Matevosyan, fue igual de claro: «La recuperación es posible y los gobiernos tienen la responsabilidad de contribuir a hacerla realidad».
Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica, celebró que la coalición convierta los compromisos en progresos que se puedan medir.
No están solos
La coalición de gobiernos llega a la vez que la de los donantes: ese mismo día, nueve fundaciones presentaron una alianza de más de 500 millones de dólares para recuperar especies amenazadas. Gobiernos y filántropos van ahora en la misma dirección.


