Descubren en el suelo de un bosque una enzima «come-plástico» que deshace bioplásticos
Investigadores de la Universidad de Constanza (Alemania) han identificado la enzima bacteriana que permite degradar por completo ciertos bioplásticos en menos de un año. El polietileno convencional, en cambio, apenas cambió.
Los biólogos Harry Lerner y David Schleheck, de la Universidad de Constanza (Alemania), enterraron durante un año láminas de un tipo de bioplástico a unos 10 centímetros de profundidad en el suelo de un bosque del jardín botánico de su universidad. También mezclaron el material en polvo con tierra de ese bosque en el laboratorio y midieron el CO₂ que liberaba al descomponerse.
Los bioplásticos estudiados, unos poliésteres de cadena larga, se degradaron por completo en unos 250 a 330 días. El polietileno de alta densidad, el plástico de muchas botellas y envases, prácticamente no se degradó.
La enzima «Pac-Man»
Al analizar el ADN de los microbios del suelo, el equipo encontró al responsable: una enzima bacteriana que trabaja en la superficie de la célula y rompe los enlaces del plástico. La apodan «Pac-Man». El estudio se publica en The ISME Journal.
Por qué importa y qué no significa
El hallazgo indica que los microorganismos se adaptan a los plásticos sintéticos más rápido de lo que se pensaba, y apoya una idea: diseñar plásticos con «puntos de ruptura» que los microbios puedan atacar. Pero no quiere decir que las bacterias vayan a acabar con el plástico convencional acumulado. La clave sigue estando en fabricar más productos con materiales que de verdad se degraden.


