Nepal prueba olores artificiales para que tigres y leopardos se alejen de los pueblos
En el corredor de Khata, que une el parque nacional de Bardia con la India, la Universidad Cornell, WWF Nepal y las autoridades forestales han probado diez compuestos que imitan las marcas de olor de los grandes felinos. Tres se asociaron a menos visitas de leopardos y dos a menos visitas de tigres, según Mongabay. Es un ensayo a medio camino: algunos olores atrajeron a los tigres y aún no está demostrado que eviten ataques al ganado.
Una estaca de hierro clavada junto a un sendero, un dispensador que suelta millonésimas de gramo de olor por hora y una cámara que lo graba todo. En el corredor de Khata, en el oeste de Nepal, un equipo de la Universidad Cornell, WWF Nepal y las autoridades forestales del país ha instalado 30 estaciones así para comprobar si un olor puede hacer de valla.
La idea es imitar las marcas que los grandes felinos dejan para avisar de que un territorio tiene dueño. Los primeros resultados, publicados por Mongabay el 30 de octubre, son prometedores pero desiguales: de los diez compuestos probados desde octubre de 2024, tres se asociaron a menos visitas de leopardos y dos a menos visitas de tigres. Con otros pasó lo contrario. «Los tigres se interesaban más y visitaban más los puntos», contó a Mongabay Shashank Poudel, de WWF Nepal.
Un olor en lugar de una valla
El corredor de Khata une el parque nacional de Bardia con la reserva india de Katarniaghat y lo cruzan tigres y leopardos, a veces muy cerca de las casas y del ganado. Según The Kathmandu Post, desde mediados de julio de 2025 los ataques de animales salvajes habían matado a 11 personas en el distrito de Bardiya, ocho de ellas por leopardos.

Un miembro del equipo instala un dispensador de olor en el corredor de Khata. Foto cedida por WWF Nepal. © Cornell University/WWF Nepal/DoFSC.
El método viene de Botsuana, donde el ingeniero químico Peter Apps identificó sustancias de la orina del leopardo. Allí, uno de esos compuestos, el 3M3MB, redujo de forma notable los ataques de leopardos al ganado, según Mongabay. Es el único de los compuestos de Nepal que ya se había probado en Botsuana.
Lo que el ensayo todavía no demuestra
Martin Gilbert, veterinario de fauna de Cornell, pide prudencia: que un tigre dé media vuelta ante una estación no prueba que se eviten los ataques. «Queda mucho para demostrarlo, y no decimos lo contrario», explicó a Mongabay. Tampoco se sabe aún si los felinos se acostumbran al olor o si se van a otra zona.
Una segunda fase con seis compuestos se hizo entre diciembre de 2025 y junio de 2026. El equipo insiste en que estos olores no sustituyen a los establos reforzados ni al buen cuidado del rebaño: serían una herramienta más. Hari Gurung, que preside el comité de 39 bosques comunitarios de Khata, cree que puede ayudar contra los leopardos, aunque tiene dudas con los tigres. Antes de llegar a los pueblos, quedan por resolver el coste, cada cuánto hay que recargarlos y quién los fabricará.


