Descubren en el fondo del mar de España tres nuevas especies de gusanos que se alimentan de huesos
Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales y del Instituto Español de Oceanografía (CSIC) han descrito Osedax emmae, O. teoi y O. martini tras dejar huesos de vaca y cerdo como cebo en el fondo del Cantábrico, el Mediterráneo y el golfo de Cádiz. Hasta ahora se conocían 34 especies de este género en todo el mundo.
Durante meses, unas estructuras llamadas landers, diseñadas por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), descansaron en el fondo del mar con huesos de vaca y de cerdo como cebo. Cuando los barcos las recuperaron, los huesos traían inquilinos: gusanos del género Osedax, que viven de los esqueletos. Al estudiarlos, el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y el IEO han descrito tres especies nuevas para la ciencia: Osedax emmae, O. teoi y O. martini. El trabajo se ha publicado en octubre en Zoological Journal of the Linnean Society.
Del Cachucho al golfo de Cádiz
Los investigadores dejaron los cebos en nueve puntos de las aguas que rodean la península. O. emmae apareció en El Cachucho, en el Cantábrico, a unos 540 metros de profundidad; O. teoi, en el escarpe de Mazarrón (Murcia), a más de 1.200 metros. O. martini es la más extendida: está en el Mediterráneo (Blanes y Mazarrón) y en el golfo de Cádiz, entre 50 y 715 metros. Los landers se recuperaron entre 2022 y 2024 en campañas de los buques Ángeles Alvariño y Ramón Margalef.

Gusanos Osedax sobre un trozo de hueso, vistos al microscopio. Imagen: MNCN-CSIC.
Cinco genes y una lupa
En el MNCN, el equipo de Sergio Taboada y Teresa Alonso comparó la forma de los gusanos, analizó cinco marcadores genéticos y secuenció las bacterias que viven con ellos. «Las tres especies presentan características diferenciadas, un indicio de que se trataba de especies nuevas para la ciencia», explica Alonso. Creen que la circulación profunda del océano podría ayudar a O. martini a moverse entre zonas tan alejadas.
Estos gusanos no tienen boca ni aparato digestivo: se fijan al hueso y, con ayuda de bacterias, aprovechan sus nutrientes. Así ayudan a devolver al mar lo que queda de ballenas y otros animales muertos. El género se descubrió en 2002 sobre el esqueleto de una ballena gris, a casi 3.000 metros, en el Pacífico; hasta este estudio se habían descrito 34 especies en todo el mundo.

Un lander suspendido de la grúa del barco durante una de las campañas. Imagen: MNCN-CSIC.
Fuentes
- Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) · Descubren tres nuevas especies de gusanos en aguas de la península ibérica (10-2026)
- Don Porqué · Descubren tres nuevas especies de gusanos comehuesos en España (20-10-2026)
- elDiario.es · Descubren tres nuevas especies de gusanos devorahuesos en la península ibérica (22-10-2026)


