Contar cuentos con gestos ayuda a hablar mejor a niños con autismo o trastornos del lenguaje
Un equipo de la Universitat Pompeu Fabra y la UOC probó con 50 niños de 3 a 7 años un método que combina cuentos, gestos y movimiento. Tras nueve sesiones, los niños con trastornos del neurodesarrollo contaban una historia nueva casi tan bien como sus compañeros sin dificultades.
Contar un cuento ayuda a muchos niños a ordenar lo que quieren decir. Si además se acompaña de gestos y movimiento, la ayuda es mayor para los niños con autismo o trastornos del lenguaje. Es lo que ha comprobado un equipo de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).
Cómo es el método
Participaron 50 niños de 3 a 7 años, de siete escuelas y ocho centros clínicos de Cataluña, que hablan catalán y castellano.
- Nueve sesiones individuales de 30 minutos, una por semana, casi siempre con una logopeda.
- Los niños veían vídeos de tres cuentos protagonizados por un capibara que resuelve retos: primero sin palabras y después con ellas.
- Luego volvían a contar la historia, o inventaban una nueva, con la guía de la profesional, que les ayudaba con gestos y movimiento.
Los resultados
Al contar una historia que no habían escuchado nunca, los niños con trastornos que siguieron el método sacaron 3,77 sobre 6, muy cerca del 4,04 de los niños sin dificultades. Los niños con trastornos que no lo siguieron se quedaron en 2,29.
Mejoraron sobre todo en lo que da forma a un relato: quién sale, cuál es el problema, qué hacen para resolverlo y cómo acaba. Y los que necesitaban menos pistas durante las sesiones fueron los que más aprendieron.
Lo que aún falta
Es un estudio pequeño, y los propios autores señalan sus límites:
- No se ha medido si la mejora se mantiene con el tiempo.
- No mejoró la comprensión de lo que sienten o piensan los personajes, algo que los cuentos no suelen decir de forma explícita. Puede necesitar un apoyo más específico o más largo.
El estudio lo firman Julia Florit, ahora en la Universidad de las Islas Baleares, Pilar Prieto, que dirige el Grupo de Estudios de Prosodia y Gestualidad de la UPF, y Alfonso Igualada, logopeda e investigador de la UOC. Se ha publicado en el Early Childhood Education Journal.
Por qué importa
Cómo habla un niño pequeño ayuda a anticipar cómo será su lenguaje más adelante. Un método sencillo, que se puede usar en el aula y en consulta, puede dar a muchas familias y profesionales una herramienta más. Los autores creen que se podría llevar a las escuelas si se coordinan bien los equipos.


