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Educación · Inclusión

Un cangrejo de peluche, un sonómetro y un semáforo de ruido: los alumnos de una escuela de Nou Barris programan tecnología para sus compañeros con autismo

En la Escola Palma de Mallorca, en Barcelona, el alumnado ha creado con placas micro:bit tres dispositivos que ayudan a los niños con trastorno del espectro autista a calmarse y a protegerse del ruido. El proyecto, TEAstimo Molt!, acaba de ganar uno de los Premios Eines 2026 de la UAB y ya suma siete galardones.

Por Redacción · Verificado · Fuente: UAB · Escola Palma de Mallorca
Un cangrejo de peluche rojo, con ojos y una bolsa con cremallera en el caparazón, sobre una alfombra de goma de colores
Suau, el cangrejo de peluche con una placa micro:bit que ayuda a los niños con TEA de infantil de la escuela a recuperar la calma. Foto: Escola Palma de Mallorca

En la Escola Palma de Mallorca, una escuela pública de Nou Barris (Barcelona), los alumnos no solo aprenden a programar: programan para sus compañeros. Con placas micro:bit, el alumnado de primaria ha diseñado tres dispositivos para que los niños y niñas con trastorno del espectro autista (TEA) puedan regular mejor sus emociones y el ruido que los rodea.

El proyecto se llama TEAstimo Molt! («¡TEAmo Mucho!», en castellano) y el pasado martes, 20 de octubre, recibió en Montornès del Vallès el premio de la Diputación de Barcelona a la Transformación digital con impacto social, dentro de los Premios Eines 2026 que impulsa la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Tres inventos para estar bien en clase

  • Un sonómetro portátil. La micro:bit mide el ruido del entorno. Si el volumen es aceptable, sus luces muestran un icono positivo; si supera un umbral, aparece el dibujo de unos auriculares y el alumno sabe que es el momento de ponerse los cascos con supresión de sonido. Está pensado para un alumno con hipersensibilidad al ruido.
  • Un semáforo de ruido que, según la UAB, regula de forma visual el volumen de toda el aula.
  • Un peluche con inteligencia artificial. Es un cangrejo y se llama Suau («suave»), una palabra fácil de pronunciar para los más pequeños. Detecta cómo se mueve: si los movimientos son suaves y calmados, muestra una cara sonriente; si son bruscos, una cara triste. Así ayuda a entender la relación entre lo que hacen y cómo se sienten.

Suau ya forma parte del día a día de «La Pecera», el aula de apoyo intensivo a la inclusión de la escuela, donde acompaña a niños con TEA de infantil (4 y 5 años) en los momentos de angustia o nerviosismo. El cangrejo no es casual: representa la adaptabilidad y la fuerza, y en una pecera, como en la escuela, cada uno es diferente.

Tabla con los valores del sonómetro de la micro:bit y su equivalencia aproximada en decibelios, con ejemplos como una biblioteca, una conversación o el tráfico

La tabla con la que el alumnado calibró el sonómetro: los valores que mide la micro:bit y su equivalencia aproximada en decibelios. Imagen: Escola Palma de Mallorca.

Quién está detrás

El proyecto nace de un equipo de la escuela en el que trabajan codo con codo la inclusión y lo digital. Marina Tudela Aparicio, maestra de educación de soporte a la inclusión (MESI), lideró la parte de inclusión, y Marc Gúdel, maestro de primaria y coordinador digital, la tecnológica. En el equipo también están Sandra Puig, maestra MESI, y Raúl Gómez, técnico educador de educación especial.

Retrato de Marina Tudela Aparicio, maestra de la Escola Palma de Mallorca

Marina Tudela Aparicio, maestra de educación de soporte a la inclusión, que llevó la parte de inclusión del proyecto. Foto: Escola Palma de Mallorca.

Siete premios

Además del Premio Eines, TEAstimo Molt! ha recibido el Premio GIOCT 2025 a la innovación en el diseño del aprendizaje, el primer Premio Nacional a Experiencias Educativas (competencia digital), el Premio Fundación Hermini Tudela de salud e inclusión, el primer premio Code4Spain, el Premio ObservaIA y el Premio mSchools Digital Sparks 2026. El Ministerio de Educación lo ha incluido además entre sus «experiencias educativas inspiradoras».

Foto de grupo de los ganadores y finalistas de los Premios Eines 2026 en el escenario del teatro de Montornès del Vallès

Los galardonados en los Premios Eines 2026, el 20 de octubre en el Teatre Margarida Xirgu de Montornès del Vallès. Foto: UAB.

Lo mejor del proyecto es quién lo hace: niños que aprenden a programar resolviendo un problema real de sus propios compañeros. La escuela comparte en su web todo el material, con la programación y las situaciones de aprendizaje, para que otros centros puedan replicarlo.

Fuentes

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