El CSIC entra en un proyecto europeo para criar peces, mejillones y algas que necesiten menos pienso
El Instituto de Acuicultura Torre de la Sal y el Instituto Español de Oceanografía, ambos del CSIC, participan en AQUALICIOUS, un proyecto europeo de unos 6,2 millones de euros y cuatro años con 14 socios. Busca una acuicultura que dependa menos del pescado salvaje convertido en pienso, combinando especies que comen poco o nada de él. El proyecto acaba de empezar: los resultados llegarán en los próximos años.
Una lisa, un mejillón y un puñado de algas en el mismo circuito. Esa es la idea de AQUALICIOUS, un proyecto europeo en el que participan el Instituto de Acuicultura Torre de la Sal (IATS-CSIC), en Castellón, y el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC). Quiere demostrar que se puede criar pescado y marisco dependiendo menos del pienso hecho con pescado salvaje.
El proyecto empezó el 1 de septiembre de 2026 y durará hasta agosto de 2030, según la ficha de CORDIS, la base de datos de la Comisión Europea. Tiene un presupuesto de unos 6,2 millones de euros, casi todo financiado por la UE, y lo coordina SINTEF Ocean, de Noruega. El CSIC es el único socio español y recibe unos 925.000 euros.
Especies que comen poco o nada de pienso
La acuicultura de «bajo nivel trófico» se centra en animales y plantas que están abajo en la cadena alimentaria. Según el CSIC, el proyecto trabajará con la lisa (Chelon labrosus), un pez omnívoro, y con mejillones, bígaros, ostras, algas y gusanos marinos.
La clave es combinarlas: en la acuicultura multitrófica integrada, los restos de una especie sirven de alimento a otra. Así se aprovecha mejor lo que entra en el sistema y sale menos residuo al agua.
Tres granjas piloto, una en Santander
Habrá plantas de demostración en Noruega, Bélgica y España. La española estará en el Centro Oceanográfico de Santander del IEO-CSIC y unirá peces, gusanos, microalgas y ostras en un circuito cerrado.
El consorcio también probará sensores para vigilar el medio ambiente y herramientas digitales de producción, y estudiará si los consumidores estarían dispuestos a pagar por estos productos.
Es un proyecto que empieza: por ahora no hay resultados. Los primeros datos de las granjas piloto llegarán en los próximos años.


