Un dron siembra piñones de araucaria en 40 hectáreas quemadas de la Patagonia
Es un ensayo del Parque Nacional Lanín (Argentina) y la empresa ReForest Latam junto a comunidades mapuche: un solo dron sembró en un día y medio una parcela del bosque de pewen que ardió en 2013. Aún no se sabe cuántas plantas brotarán; si funciona, en 2027 se ampliará a 200 hectáreas.
Trescientos kilos de piñones subieron a caballo hasta un campamento en la montaña. Desde allí, entre el 15 y el 19 de octubre, un solo dron sembró en un día y medio 40 hectáreas del bosque de pewen (Araucaria araucana) que ardió en 2013 en Ñorquinco, dentro del Parque Nacional Lanín, en Neuquén (Argentina).
Es un ensayo, no todavía la restauración completa. Según la Administración de Parques Nacionales (APN), sirve para probar la técnica, la logística y el tratamiento de las semillas antes de intervenir 200 hectáreas en 2027. Los investigadores midieron cuántas semillas cayeron en parcelas fijas para calcular, más adelante, cuántas plantas salen por hectárea.
Un árbol que tarda siglos en volver solo
El pewen puede vivir más de 1.100 años y alcanzar 50 metros de altura. Está catalogado como especie en peligro en la Lista Roja de la UICN y figura en el Apéndice I de CITES. Para las comunidades mapuche es el eje de su cosmovisión.
Su problema es que crece despacio y sus piñones caen cerca del árbol. Si el fuego mata a los ejemplares que dan semilla, explica la APN, el bosque tardaría siglos en recuperarse por sí mismo. El incendio de 2013 afectó a unas 1.500 hectáreas de bosque nativo en Ñorquinco.

El dron, sobre la ladera quemada de Ñorquinco: entre las araucarias vivas se ven los troncos muertos del incendio. Foto: cortesía del Parque Nacional Lanín y Reforest Latam.
Semillas con escudo contra la fauna
ReForest Latam, una empresa de «triple impacto» especializada en restauración con biotecnología y drones, aporta la tecnología. Las semillas son de genética local y van encapsuladas con bioestimulantes; el ensayo probó además un tratamiento para que los animales se las coman menos. El dron las suelta con precisión sobre los puntos más favorables para germinar, en zonas a las que cuesta llegar a pie.
El trabajo es conjunto con el Consejo Zonal Pewenche, la Comunidad Mapuche Ñorquinco, los Protectores del Pewen de Ñorquinco y Aigo e investigadores del CONICET. Un comité científico dirigido por Thomas Kitzberger (CONICET–INIBIOMA) decide qué, dónde y cómo restaurar.

El campamento base del ensayo, con el equipo, los drones y un caballo. Foto: cortesía del Parque Nacional Lanín y Reforest Latam.
Lo que ya se ha plantado a mano
La siembra con drones se suma a lo hecho desde 2021 en el Proyecto Pewen: un alambrado perimetral y la plantación de 50.000 pewenes y coihues. Con los resultados del ensayo, la APN decidirá si la técnica sirve para restaurar otras zonas de la Patagonia.
Imágenes oficiales cedidas a Noticias Felices por el Parque Nacional Lanín (cortesía del Parque Nacional Lanín y Reforest Latam).


