Inglaterra se propone triplicar su campo ecológico: del 3,4 % al 10 % en 2036
El Gobierno británico ha presentado un Plan de Acción Ecológica a diez años: quiere que el 10 % de la superficie agraria inglesa sea ecológica en 2036, con asesoramiento a los agricultores, mejores cadenas de venta y compras públicas. Francia ya está en torno al 10 %.
Inglaterra quiere que su campo se vuelva mucho más ecológico. El Ministerio de Medio Ambiente británico (Defra) presentó el 14 de octubre el Plan de Acción Ecológica para Inglaterra, con el que se propone llevar la superficie agraria cultivada en ecológico del 3,4 % actual a cerca del 10 % en 2036. Supondría casi triplicarla.
Hoy hay unas 301.000 hectáreas ecológicas en Inglaterra, y esa proporción apenas se ha movido en más de una década: ha oscilado entre el 2,7 % y el 3,5 % desde 2012. Mientras, la demanda crece. Las ventas de alimentos ecológicos en Reino Unido superan los 3.900 millones de libras al año, y buena parte se cubre con importaciones, sobre todo de frutas y verduras.
«La gente compra cada vez más comida ecológica y queremos que los agricultores ingleses estén en buena posición para responder a esa demanda», ha dicho la ministra Angela Eagle.
Qué incluye
El plan se apoya en tres patas: asesoramiento personalizado a quien quiera pasarse a la agricultura ecológica, mejores conexiones entre agricultores, transformadores y compradores para que los productos lleguen antes a tiendas y restaurantes, y más demanda, con campañas y compras públicas. El sector público gasta unos 5.000 millones de libras al año en comida y bebida, y empezará por la leche, los cereales y las verduras de temporada. Defra y el Foro Ecológico Inglés supervisarán juntos los avances.
Como referencia, en Francia la superficie ecológica ronda ya el 10 % de la agraria, según la Agence Bio.
Lo que falta
Es un objetivo, no un logro: el propio documento lo presenta como una ambición, y el plan no incluye dinero nuevo reservado. Defra revisará las ayudas ecológicas de su programa de incentivos agrarios, pero las organizaciones del sector piden fondos específicos y avisan de que la verdadera prueba será ponerlo en práctica. Martin Lines, de la red Nature Friendly Farming, lo llama «un paso en la buena dirección», pero recuerda que los agricultores necesitan confianza, apoyo práctico y precios más justos.


