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Salud · Cáncer

Logran multiplicar en el laboratorio células que combaten tumores, un paso hacia terapias más fáciles de fabricar

Un equipo de la Universidad del Sur de California ha conseguido mantener y multiplicar unas células madre de la sangre que dan lugar a defensas del sistema inmune, y modificarlas para atacar tumores. Funcionó en ratones y un laboratorio de Stanford lo ha confirmado por separado. Aún no se ha probado en personas.

Por Redacción · Verificado · Fuente: Cell · USC Stem Cell
Edificio histórico de la biblioteca Doheny con jardines y flores rojas delante
La biblioteca Doheny, en el campus de la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles. Imagen de archivo. Foto: Padsquad19 / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Las terapias que usan células del sistema inmune para atacar el cáncer tienen un problema práctico: cuesta producir suficientes células. Un equipo de la Universidad del Sur de California (USC) ha encontrado una forma de sortearlo en el laboratorio. Ha conseguido mantener y multiplicar durante largo tiempo unas células precursoras de la sangre y modificarlas para que reconozcan tumores. El estudio, dirigido por Qi-Long Ying, se publicó en junio en la revista Cell.

Estas células se llaman progenitores granulocito-monocito (GMP) y son la fuente de los macrófagos, defensas que «se comen» a células dañinas. Los macrófagos maduros son difíciles de multiplicar, modificar y congelar. Por eso el equipo trabajó un paso antes: con una mezcla de sustancias químicas impidió que los GMP maduraran y logró multiplicarlos ampliamente. Después les añadió un receptor que reconoce un marcador del cáncer y una señal que llama a otras defensas del organismo.

Qué vieron en ratones

Una vez inyectadas, las células se instalaron en la médula ósea y fueron produciendo macrófagos modificados de forma continua, lo que evita que la terapia desaparezca del cuerpo enseguida. En ratones con cáncer de la sangre y con tumores sólidos, retrasaron el avance de la enfermedad, sobre todo la versión con la señal añadida. En ratones con una inmunodeficiencia hereditaria, devolvieron la capacidad de combatir infecciones bacterianas.

Un dato da solidez al hallazgo: el laboratorio de Ravi Majeti, en la Universidad de Stanford, reprodujo por separado el cultivo y la modificación de estas células.

Lo que falta

Son resultados preclínicos: las pruebas en animales se hicieron solo en ratones y no hay datos en pacientes. El artículo no da cifras de cuántas células se obtienen ni de costes, y los propios autores señalan que el método necesita más estudio. Varios de ellos han fundado una empresa, Myelogene, que tiene licenciadas las patentes. El objetivo a largo plazo es fabricar estas terapias de forma más sencilla y tenerlas listas para usar en distintos pacientes.

Fuentes

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