Un tejido valenciano que se desinfecta con la luz reduce un 75 % los microbios en habitaciones de hospital
La Universitat Politècnica de València, el ITQ (CSIC-UPV) y el Hospital La Fe han probado un algodón que elimina bacterias con luz y aguanta 20 lavados. En 12 habitaciones acumuló un 75 % menos de microorganismos que el algodón normal. Aún es un prototipo.
Un equipo valenciano ha desarrollado un algodón que se desinfecta solo cuando le da la luz. En una prueba en 12 habitaciones del Hospital Universitario y Politécnico La Fe, el tejido iluminado acumuló un 75 % menos de microorganismos que un algodón convencional en las mismas condiciones. El trabajo, de la Universitat Politècnica de València (campus de Alcoy), el Instituto de Tecnología Química (ITQ, CSIC-UPV), el Instituto Agroforestal del Mediterráneo y la unidad mixta con el IIS La Fe, se ha publicado en la revista ACS Applied Materials & Interfaces.
El tejido lleva dos compuestos fotoactivos. Al recibir luz visible, producen una forma muy reactiva de oxígeno que daña a los microbios que se posan en la tela. En el laboratorio eliminó por completo la bacteria Enterococcus faecalis en 20 minutos y E. coli en 60 minutos. Además, conservó una actividad antibacteriana superior a los niveles de referencia tras 20 lavados.
Por qué importa
Las infecciones adquiridas en el hospital son un problema serio, y barandillas, sábanas y colchones pueden acumular gérmenes. En la prueba, el tejido se colocó durante 48 horas en barandillas de cama, bien iluminadas, y en colchones, con menos luz. Las bacterias grampositivas, un grupo que incluye muchas de las que causan estas infecciones, bajaron un 77,5 %. Según el equipo, el proceso podría integrarse en técnicas habituales de acabado textil, lo que facilitaría fabricarlo a gran escala.
Lo que falta
Todavía es un prototipo. Su eficacia depende mucho de la luz: en las zonas poco iluminadas la reducción fue solo del 25 %. Con el hongo Candida albicans logró reducirlo en tres horas, pero no eliminarlo. La prueba en hospital fue pequeña y corta (12 habitaciones, 48 horas) y midió cuántos microbios se acumulaban en la tela, no si bajaban las infecciones de los pacientes. Faltan estudios más amplios, costes y la evaluación de seguridad antes de que pueda llegar a los hospitales.


