Descubren en Alicante una medusa nueva, de pocos milímetros
Investigadores de la Universidad de Alicante y el Oceanogràfic de València han descrito Copula lucentia, una cubomedusa diminuta hallada en aguas poco profundas de El Campello. Es solo la segunda especie de su grupo registrada en el Mediterráneo. Todavía no se conoce su ciclo de vida ni la potencia de su picadura, aunque no es peligrosa para las personas.
Mide pocos milímetros. Copula lucentia es una cubomedusa nueva para la ciencia, descrita por un equipo de la Universidad de Alicante a partir de ejemplares recogidos de noche en la Illeta dels Banyets, en El Campello. Todavía no se sabe cómo es su ciclo de vida ni cuánto pica. No se ha visto ninguna picadura en los muestreos ni se le atribuye ninguna en la zona, aunque el estudio no descarta que tenga veneno. Ahora, por primera vez, se mantienen ejemplares en un acuario: el MedusaLab del Oceanogràfic de València.

Eva Fonfría y César Bordehore observan Copula lucentia en el Oceanogràfic de València. Foto: Universidad de Alicante.
La segunda de su grupo en el Mediterráneo
Las cubomedusas tienen el cuerpo en forma de cubo y son famosas por algunas especies muy venenosas de Australia. En el Mediterráneo solo se conocía una, Carybdea marsupialis, que describió Linneo en 1758. Copula lucentia es la segunda.
Los investigadores Eva Fonfría y César Bordehore, del Laboratorio de Biología Marina de Dénia de la Universidad de Alicante, firman el estudio con investigadores de otros países. Midieron 239 ejemplares capturados en 21 muestreos nocturnos entre 2016 y 2018: los más grandes rondan los 7 milímetros de ancho. El estudio se publicó en 2024 en la revista Marine Biodiversity.

Eva Fonfría, Miguel Candelas y César Bordehore en el MedusaLab del Oceanogràfic de València. Foto: Universidad de Alicante.
Un pico de pájaro en vez de una pata
La pariente más cercana es Copula sivickisi, del Indo-Pacífico. Para distinguirlas, el equipo recuperó el ejemplar de referencia de esa especie, que llevaba casi 60 años en paradero desconocido. La diferencia está en unos canales del borde de la campana: en la medusa de Alicante recuerdan al pico de un pájaro; en su pariente, a una pata. Los análisis de ADN confirman que es una especie distinta y apuntan a que quedan más especies de este género por describir.

Eva Fonfría, investigadora de la Universidad de Alicante y primera autora del estudio, observa un ejemplar con la lupa. Foto: Universidad de Alicante.
El trabajo se publicó en la revista Marine Biodiversity. Lo que queda por averiguar es su ciclo de vida y la fuerza de su picadura.


