Galápagos esconde 524 especies de avispas, hormigas y abejas, seis veces más de las que se conocían
Un inventario de la Fundación Charles Darwin, la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo y la Universidad Nacional de Colombia reúne 21.364 registros y eleva a 524 las especies y morfoespecies de himenópteros del archipiélago; la lista más completa, de 2017, tenía 84. Muchas de las nuevas aún no tienen nombre científico y casi la mitad de las que sí lo tienen llegaron de fuera.
La más pequeña mide medio milímetro. Las microavispas de la familia Mymarommatidae están entre las 524 especies de avispas, hormigas y abejas que un equipo ecuatoriano y colombiano ha documentado en las islas Galápagos, en un trabajo publicado en la revista ZooKeys.
En 1966 se conocían 31 especies de himenópteros en el archipiélago. La lista de Henri W. Herrera y John Heraty de 2017 llegó a 84, y otros estudios la subieron a 111. El nuevo inventario reúne 21.364 registros, desde una microavispa recogida en Floreana en 1959 hasta muestreos de 2025, según El Comercio.
El matiz está en la cifra: de las 524, solo 137 tienen nombre de especie; el resto son morfoespecies, distintas entre sí pero pendientes de identificar. Y de las que tienen nombre, el 44,5 % son introducidas y 30 son endémicas.

Una microavispa Conura femorata, bajo el estereomicroscopio. Foto cedida por la Fundación Charles Darwin: Patricio Picón Rentería / CDF.
Diez islas, ocho días en cada una
El trabajo de campo se hizo en 2018, 2019 y 2021 en las diez islas más grandes. La herramienta principal fue la trampa Malaise, una especie de tienda de malla que intercepta a los insectos en vuelo: de las 174 especies registradas con un solo método, 129 cayeron en ella.

Una trampa Malaise en la isla Genovesa. Foto cedida por la Fundación Charles Darwin: José Avendaño.
El estudio documenta por primera vez en Galápagos 20 especies, 134 géneros y 11 familias. Una de ellas era desconocida para la ciencia: la microavispa Ablerus byroni, descrita en 2024 y hallada en Santa Cruz, Isabela y Santiago. La mayoría son parasitoides, insectos que controlan otras poblaciones, plagas agrícolas incluidas.
«No estamos simplemente contando avispas»
El primer autor es el entomólogo ecuatoriano Patricio Picón-Rentería, de la Fundación Charles Darwin, y el proyecto lo lidera Herrera, de la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo. «No estamos simplemente contando avispas», dijo Picón-Rentería a El Comercio, que recuerda el valor de estos insectos como control natural de plagas. Fernandina, Pinta y Genovesa no tienen hormigas invasoras; en el resto de islas, el equipo propone vigilancia y detección temprana.

El equipo deja la isla Pinta rumbo a la siguiente. Foto cedida por la Fundación Charles Darwin: Patricio Picón Rentería / CDF.
Los datos se incorporarán a DataZone, la base de datos abierta de biodiversidad de la Fundación.


