Iberoamérica aprueba una carta para que estudiar en otro país de la región sea más fácil
Los ministros de Educación Superior iberoamericanos aprobaron en Alicante la Carta Iberoamericana de Movilidad Académica, que promete reconocer títulos y estudios con más rapidez. Su aplicación será voluntaria: cada país decidirá cuánto y a qué ritmo avanza. Los jefes de Estado la adoptarán en la Cumbre de Madrid del 4 y 5 de noviembre.
Hoy, a un estudiante iberoamericano le suele costar más papeleo estudiar en otro país de la región que irse fuera de ella. Para cambiarlo, los ministros y altas autoridades de Educación Superior iberoamericanos aprobaron el 21 de octubre de 2026 la Carta Iberoamericana de Movilidad Académica, en una reunión celebrada en el Instituto de Neurociencias de Alicante, un centro del CSIC y la Universidad Miguel Hernández.
La carta fija principios y compromisos comunes para que un estudiante pueda acceder a la universidad, hacer un intercambio, trasladar su expediente, cursar una doble titulación o un posgrado en otro país de la región con un reconocimiento «ágil y seguro», según el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Pero no obliga a nadie: cada país decidirá voluntariamente cuánto, con quién y a qué ritmo avanza, respetando sus leyes y la autonomía de las universidades.
Pactar el reconocimiento antes de hacer la maleta
Estas son las herramientas que propone:
- Dar por equivalentes los títulos de instituciones reconocidas, salvo que haya una diferencia sustancial y justificada.
- Un acuerdo de estudios firmado antes de partir, para que el reconocimiento no se negocie a la vuelta.
- Plazos de referencia para las convalidaciones cuando alguien traslada su expediente.
- Un suplemento iberoamericano al título y tablas comunes para convertir las notas.
- Una plataforma digital con información sobre movilidad académica en la región.
Muchos universitarios, poca movilidad
Según datos de la UNESCO de 2019 que cita el Ministerio, Iberoamérica tiene 34,1 millones de estudiantes de educación superior, un 30 % más que en 2013. Pero solo alrededor del 1,3 % de los de América Latina y el Caribe estudia en otro país, menos de la mitad de la media mundial, y buena parte de quienes salen se van a Norteamérica o Europa.
«Una universidad puede cambiar una vida, pero cuando esa oportunidad llega a miles de personas, cambia también un país», dijo la ministra Diana Morant, anfitriona de la reunión.
Lo que falta
La carta se presentará en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, en Madrid el 4 y 5 de noviembre, donde se adoptará como uno de sus documentos principales. La Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) se encargará del seguimiento, con la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB). La llamada Declaración de Alicante pone en marcha también dos grupos de trabajo, sobre microcredenciales y sobre movilidad del profesorado y titulaciones conjuntas, que presentarán resultados en la próxima reunión ministerial.
Foto: Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.


