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Planeta · Agricultura

Abonos de algas gallegas ayudan a los cultivos a resistir el calor, la sequía y la sal

El grupo BIO_MARTERRA, liderado por la empresa Porto-Muiños con la Misión Biológica de Galicia (CSIC), ha creado un bioestimulante con descartes de algas. Lo ha probado a pequeña escala en laboratorio, invernadero y campo: los resultados se presentaron en una jornada y todavía no se han publicado en un estudio científico.

Por Redacción · VerificadoFuente: Misión Biológica de Galicia (CSIC)
Un alga parda grande, con un tallo largo y hojas en tiras, tendida sobre la arena mojada de una playa
Imagen de archivo: un golfo (Saccorhiza polyschides), alga parda común en la costa gallega, sobre la arena de una playa de Galicia. Foto: Baralloco / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Unas 400 toneladas de algas pasan cada año por Porto-Muiños, una empresa de Cerceda (A Coruña) que las prepara para comer. Una parte eran descartes o especies sin interés comercial. Tras casi cuatro años de trabajo, el grupo operativo BIO_MARTERRA, que impulsó la empresa, ha convertido esos restos en un bioestimulante agrícola que, según sus responsables, ayuda a las plantas a aguantar la sequía, el calor y, en invernadero, la salinidad. Son ensayos a pequeña escala, presentados el 22 de octubre en la Misión Biológica de Galicia (MBG-CSIC), en Salcedo (Pontevedra), y sin un estudio publicado por ahora.

Del resto de alga al campo

El equipo probó el extracto en laboratorio, invernadero y campo, con distintas dosis y formas de aplicarlo, en tomate, lechuga, pimiento, patata y vid. Uno de los retos fue adaptar el procesado de las algas para que el producto cumpliera la normativa de este tipo de insumos. Manuela Buján, del departamento de I+D+i de Porto-Muiños, lo resumió en la jornada: «Hemos conseguido producir un extracto conforme a la legislación vigente y demostrar a pequeña escala en condiciones controladas y en campo, que funciona reduciendo todos o algunos de los estreses de las plantas a la sequía, calor y salinidad».

Dos agricultores que participaron en el proyecto, Avelino Santana (Patatas A Corga) y Néstor Liñares (Horta da Lousa), contaron allí sus resultados de campo.

Algas atlánticas contra el mildiu

En la Misión Biológica, el grupo VIOR (Viticultura, Olivo y Rosa) del CSIC, que dirige la investigadora Carmen Martínez, estudió extractos de algas atlánticas contra el mildiu de la vid. Su objetivo es reducir el número de aplicaciones de los fitosanitarios que se usan hoy en los viñedos para controlar hongos patógenos. Según la MBG, los resultados en el laboratorio son «claros y esperanzadores»; en campo también se ven efectos positivos, pero hacen falta más años de ensayos.

Fondos europeos, del ministerio y de la Xunta

El proyecto ha contado con 179.634,83 euros: el 80 % del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), el 16 % del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el 4 % de la Xunta de Galicia. En el grupo están, además de Porto-Muiños y la MBG-CSIC, la fundación FEUGA, que lo coordina, una unidad de la Universidad de Santiago de Compostela y el agricultor Avelino Santana, con la colaboración del Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo y Horta da Lousa.

El siguiente paso es llegar al mercado: la MBG describe estos insumos como cercanos a su comercialización, y Porto-Muiños ha abierto con ellos una nueva línea de actividad.

Las fotos de los ensayos, cedidas por el grupo VIOR, se añadirán a esta noticia.

Fuentes

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