Premio Volvo de Medio Ambiente para el científico que ayudó a reverdecer la meseta de Loess
Bojie Fu, de la Academia China de Ciencias, recibió el 2 de noviembre en Estocolmo el Premio Volvo de Medio Ambiente 2026. Sus estudios en la meseta de Loess, una de las zonas más erosionadas del mundo, demostraron que plantar más no basta: con especies poco adecuadas o demasiado juntas, la repoblación puede agravar la falta de agua. Esa advertencia cambió la forma de restaurar la meseta.
Hace tres décadas, la meseta de Loess, en el norte de China, era uno de los lugares con más erosión del planeta: sin vegetación, la lluvia arrastraba el suelo hasta el río Amarillo. Hoy buena parte de sus laderas vuelven a estar verdes, y uno de los científicos que explicó cómo hacerlo sin agotar el agua, Bojie Fu, recibió el 2 de noviembre en Estocolmo el Premio Volvo de Medio Ambiente 2026.
Fu es profesor de Geografía y Ecología del Paisaje en el Centro de Investigación de Ciencias Ecoambientales de la Academia China de Ciencias. El premio, que concede desde 1990 una fundación independiente, consiste en un diploma, una escultura de vidrio y 1,5 millones de coronas suecas.
Plantar más no siempre es mejor
La salida fácil habría sido plantar árboles por todas partes, recuerda la fundación del premio. Con estudios de campo y análisis a escala de paisaje, el equipo de Fu estudió cómo se relacionan el uso del suelo, la vegetación, el agua, la biodiversidad y la vida de quienes viven allí.
Su conclusión tiene dos caras. Más vegetación sujeta el suelo, guarda carbono y devuelve especies. Pero plantar especies poco adecuadas, o demasiado juntas, puede agravar la escasez de agua y poner en riesgo lo restaurado. Esa evidencia ayudó a pasar de las campañas de plantación masiva a una gestión adaptada a cada lugar: qué especies plantar, dónde pueden sobrevivir y cómo compaginarlo con la agricultura.

Bojie Fu, ganador del Premio Volvo de Medio Ambiente 2026. Foto cedida por el Premio Volvo de Medio Ambiente.
Los agricultores, parte de la solución
Uno de los grandes obstáculos fue el miedo de los agricultores a perder su modo de vida si dejaban de cultivar o de criar ganado en las laderas. El programa nacional «Grano por Verde» lo resolvió compensando a las comunidades y a los agricultores.
La fundación subraya que la recuperación no fue rápida ni sencilla: los primeros proyectos de demostración los financió el Banco Mundial y la mayor parte de la inversión posterior, el Gobierno chino. Funcionó, según el jurado, porque hubo seguimiento científico constante y se cambió de método cuando los datos mostraban que algo no iba bien.
«El trabajo en la meseta de Loess no fue solo mío. Fue el resultado del esfuerzo de mi equipo y de generaciones de estudiantes que han trabajado allí durante años», dijo Fu a la agencia Xinhua tras recibir el premio.
Por qué es una buena noticia
La meseta de Loess se cita hoy como ejemplo para otras regiones secas que sufren erosión, falta de agua e inseguridad alimentaria. El jurado destaca que el trabajo de Fu ofrece caminos basados en la ciencia para restaurar la tierra y mejorar la vida de la gente en buena parte del Sur global.
Fuentes
- Volvo Environment Prize · ficha del galardonado 2026 y material de prensa
- AB Volvo vía PR Newswire · The science that brought green back to China's Loess Plateau awarded the 2026 Volvo Environment Prize (23-09-2026)
- Xinhua vía People's Daily · Chinese scientist wins Volvo Environment Prize (03-11-2026)
- Academia China de Ciencias · CAS in Media (04-11-2026)


