Una vacuna experimental contra el cáncer de páncreas activa las defensas en casi todos los pacientes
En un ensayo de fase 2 de Mayo Clinic con 144 personas operadas de cáncer de páncreas, una vacuna dirigida a las mutaciones del gen KRAS reforzó la respuesta de las defensas en 89 de los 90 vacunados que se pudieron evaluar. El matiz: no logró su objetivo principal, porque el tiempo sin recaída no fue significativamente mayor que sin vacuna. Hace falta un ensayo más grande, de fase 3, que ya se prepara.
Nueve de cada diez cánceres de páncreas del tipo más común llevan mutaciones en un gen llamado KRAS. Un equipo de Mayo Clinic ha probado una vacuna que enseña a las defensas a reconocerlas, y en casi todos los pacientes funcionó en ese primer paso: 89 de 90 vacunados evaluables reforzaron sus linfocitos T contra el KRAS mutado.
Lo importante viene después, y aquí está el matiz. El ensayo, de fase 2 y publicado en Nature Medicine, buscaba sobre todo alargar el tiempo sin que el cáncer volviera. Con la vacuna fue de 23,8 meses de mediana; sin ella, de 21,2. La diferencia no fue estadísticamente significativa.
Una vacuna que no se fabrica a medida
En el ensayo participaron 144 personas con cáncer de páncreas en fase 1 a 3, ya operadas y tratadas con quimioterapia y sin tumor visible en las pruebas. A 96 se les puso la vacuna y 48 quedaron en observación. La vacuna es igual para todos, no se hace para cada paciente: apunta a siete mutaciones frecuentes de KRAS y está diseñada para llegar a los ganglios linfáticos, donde se entrenan las defensas.
«Históricamente, el cáncer de páncreas ha sido muy difícil de tratar con inmunoterapia», explica el oncólogo Ben George, autor principal. «Hemos demostrado que podemos enseñar al sistema inmunitario a reconocer estas mutaciones».
Pistas para el siguiente ensayo
En análisis exploratorios, los pacientes con la respuesta más fuerte, más de nueve veces la inicial, estuvieron más tiempo sin enfermedad. También hubo señales a favor de la vacuna en quienes no tenían ADN tumoral en sangre al empezar y en quienes no habían recibido radioterapia. Casi un año después, el 95,5 % de los evaluados seguía teniendo la respuesta.
Son pistas, no pruebas: aún no hay datos de supervivencia global. Mayo Clinic usará estos resultados para diseñar un ensayo de fase 3, más grande.


