Fotografían en Costa de Marfil un pájaro de la selva africana que nadie había documentado desde 2013
Dos investigadores de la International Bird Conservation Partnership (IBCP) fotografiaron en junio, en el Parque Nacional de Taï, al oruguero de Ghana (Lobotos lobatus), un ave de las copas de la selva de África occidental de la que no había registros desde 2013. La IBCP nos ha cedido sus fotos. El hallazgo se conoció en verano; no es una población estudiada, sino la prueba de que el ave sigue ahí.
Cruzaban un pequeño puente en el Parque Nacional de Taï, en el suroeste de Costa de Marfil, cuando Stephanie Bartlett vio el pájaro en lo alto de los árboles. «¡Oruguero, oruguero, oruguero!», gritó, según cuenta Search for Lost Birds. Sacó una serie de fotos y un vídeo corto: el primer registro documentado del oruguero de Ghana (Lobotos lobatus) en 13 años.
El avistamiento fue en junio de 2026 y se conoció en verano. Hasta entonces, la última prueba era una foto tomada en 2013 en el bosque de Atewa, en Ghana. La especie estaba en la lista de Search for Lost Birds, la iniciativa que sigue a las aves sin registros desde hace al menos diez años.
Un pájaro que vive en las copas
El oruguero de Ghana solo vive en la selva baja de África occidental, desde Sierra Leona y Guinea hasta Costa de Marfil y Ghana, y casi siempre en las copas, lo que lo hace muy difícil de ver. La Lista Roja de la UICN lo clasifica como vulnerable.
Bartlett y Paulo Ditzel, investigadores de la International Bird Conservation Partnership (IBCP), recorrían cuatro países de la región durante seis meses para localizar lugares donde volver a investigar y para trabajar con científicos y comunidades locales. En Costa de Marfil, la expedición la organizó y acompañó Saint Guillaume Odoukpe, ornitólogo de la Universidad Félix Houphouët-Boigny, según Mongabay.

Otra de las fotos del oruguero de Ghana en Taï. Foto: Stephanie Bartlett / IBCP.
«Se puede salvar»
«Este redescubrimiento demuestra que el ave no se ha extinguido», dijo a Mongabay Yendoubouam Kourdjouak, responsable del proyecto de la IBCP en África occidental. Con este hallazgo, según Search for Lost Birds, ya se han vuelto a encontrar todas las aves que figuraban como perdidas en África occidental.
El matiz está en la selva: la tala y la agricultura han partido en trozos el bosque de Alta Guinea, y dentro de Taï los guardas luchan contra la minería artesanal de oro y la caza ilegal. «Está ahí para quien lo busque, y todavía se puede salvar», resumió Nico Arcilla, presidente de la IBCP.

El equipo en el Parque Nacional de Taï. Delante, Paulo Ditzel y Stephanie Bartlett; detrás, de izquierda a derecha, Saint Guillaume Odoukpe, Yendoubouam Kourdjouak, Evariste y Lin-Ernni Kaboumba. Foto: Paulo Ditzel / IBCP.


