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Ciencia · Microbiología

El CSIC descubre cómo se despierta una peligrosa bacteria de hospital, una pista para nuevos fármacos

Un equipo del Instituto de Química Física Blas Cabrera (IQF-CSIC) y la Universidad de Notre Dame ha visto por primera vez la maquinaria que hace germinar las esporas de Clostridioides difficile. Es investigación básica: todavía no hay ningún medicamento, pero el hallazgo señala dónde atacar.

Por Redacción · VerificadoFuente: IQF-CSIC · Nature Communications
Recreación en 3D de bacterias alargadas de color violeta con filamentos finos sobre un fondo azul oscuro
Recreación de bacterias Clostridioides difficile, la imagen que el IQF-CSIC difundió con el estudio. Foto: IQF-CSIC / SINC (dominio público)

Las esporas de Clostridioides difficile pueden sobrevivir mucho tiempo en el ambiente, latentes y resistentes a los antibióticos y a la desinfección habitual. Un equipo liderado por el Instituto de Química Física Blas Cabrera (IQF-CSIC) y la Universidad de Notre Dame (Estados Unidos) ha descubierto qué las despierta.

El trabajo, publicado en Nature Communications, es investigación básica: describe una pieza molecular, no un tratamiento. Pero, según sus autores, indica qué habría que bloquear para que la bacteria no llegue a causar la infección.

Una bacteria que espera su momento

C. difficile infecta el colon y puede causar desde diarrea hasta una colitis potencialmente mortal. Según el CSIC, provoca cientos de miles de hospitalizaciones al año y su incidencia crece. El riesgo aumenta mientras se toman antibióticos, poco después o con las defensas bajas.

Para atacar, la espora tiene que detectar ciertas señales químicas del intestino y germinar: solo así se convierte en la bacteria activa que fabrica toxinas. Hasta ahora no se sabía cómo ocurría ese paso.

El sensor que reconoce la bilis

Con cristalografía de rayos X y microscopía crioelectrónica, el equipo obtuvo la estructura en tres dimensiones de tres proteínas, CspA, CspB y CspC, y del complejo que forman CspA y CspC unidas al taurocolato, una sal biliar del intestino humano que actúa como señal de arranque.

El estudio muestra que CspA es el receptor directo del taurocolato y que, junto a CspC, forma un complejo muy estable que lo reconoce en varios puntos concretos.

«Por primera vez hemos podido visualizar la maquinaria molecular que reconoce la señal química que desencadena la germinación de las esporas», explica Juan Hermoso, autor del estudio. «Impedir la germinación constituye una estrategia terapéutica especialmente atractiva».

Lo que falta para un medicamento

Esos puntos de unión son ahora dianas para diseñar moléculas que impidan que la espora despierte. «Las estructuras obtenidas permiten plantear estrategias racionales para desarrollar moléculas que interfieran en la activación de las esporas antes de que la bacteria pueda causar daño», señala Martín Alcorlo, coautor del IQF-CSIC. El siguiente paso es encontrar esas moléculas y probarlas; el estudio no incluye ninguna todavía.

Imagen y vídeo oficiales cedidos a Noticias Felices por el IQF-CSIC.

Fuentes

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