Un nuevo dinosaurio inglés lleva el nombre del jefe de cantera que no llegó a verlo
El Museo de Historia Natural de Londres ha descrito Paludohadros proudlovii, un pariente del iguanodonte que vivió hace unos 125 millones de años en Surrey. Sus huesos se sacaron en 2001 y llevaban 25 años en las colecciones del museo. Era un ejemplar joven, y el nombre homenajea a Will Proudlove, que dirigía la fábrica de ladrillos donde apareció y murió poco antes de la excavación.
En 2001, en una cantera de arcilla de la fábrica de ladrillos de Ewhurst, en Surrey (Inglaterra), aparecieron los huesos de un dinosaurio. Se donaron al Museo de Historia Natural de Londres y allí se quedaron. Veinticinco años después, el museo ha confirmado que eran de una especie y un género nuevos: Paludohadros proudlovii.
El estudio, dirigido por Ricardo Sacamoto, doctorando del museo y de la Universidad de São Paulo, se ha publicado en Journal of Systematic Palaeontology. Es la primera especie que nombra.
Un vecino del Baryonyx
Paludohadros era un herbívoro de cuatro patas, pariente del iguanodonte, con las púas en los pulgares típicas de su grupo. Vivió hace unos 125 millones de años, cuando el sur de Inglaterra era un humedal fangoso: de ahí el nombre, porque palus significa «pantano» en latín. Medía unos cinco metros y pesaba entre 1,5 y 2 toneladas, como un rinoceronte. Sus huesos no estaban del todo formados, así que era un ejemplar joven que de adulto podría haber doblado su tamaño.
Apareció a solo 100 metros del lugar donde en 1983 se encontró el Baryonyx, un carnívoro famoso por comer peces. «Aunque el Baryonyx es conocido por comer peces, la última comida de este dinosaurio incluía también una cría de iguanodontiano», recuerda la profesora Susannah Maidment, autora sénior del estudio. No se sabe de qué especie era la cría.
El nombre de un padre de familia

Will Proudlove con sus hijos, Ellie y Matt. Foto: The Proudlove Family / Natural History Museum.
El apellido de la especie homenajea a Will Proudlove, que empezó desde abajo en la fábrica de Ewhurst y llegó a dirigirla. Murió con 35 años, poco antes de que se excavara el dinosaurio. «A Will siempre le interesaron los fósiles», cuenta su viuda, Rachael. «Estamos encantados y honrados de que su nombre y su legado sigan vivos en este dinosaurio».
Puede haber más en los cajones del museo
Al revisar las colecciones, los investigadores han identificado otros fósiles de Paludohadros recogidos en la década de 1950. Sacamoto seguirá estudiando los iguanodontianos que guarda el museo durante su doctorado, y no descarta que aparezcan más especies que nadie había reconocido.


