Hallan intacto en Rumanía el sarcófago de un niño romano, con sus juguetes de barro
Arqueólogos del Museo de Historia Nacional y Arqueología de Constanza lo abrieron el 27 de octubre: dentro había un ataúd de madera con juguetes de arcilla, adornos de bronce y guirnaldas de flores de hace unos 1.800 años. Es raro porque nadie lo había saqueado; el estudio acaba de empezar y aún no hay conclusiones sobre el niño.
Es una caja de piedra pequeña, del tamaño de un niño. Cuando el equipo del museo de Constanza (Rumanía) levantó la tapa el 27 de octubre, encontró dentro un ataúd de madera, varios juguetes de arcilla, adornos de bronce para la ropa y restos de guirnaldas de flores.
El sarcófago apareció en una excavación preventiva en el barrio de Flămânda, en el borde norte de la necrópolis de Tomis, la ciudad griega y luego romana sobre la que se levanta Constanza. Los arqueólogos Constantin Băjenaru y Cătălin Nopcea sospecharon el 22 de octubre que estaba intacto; lo sacaron y lo llevaron a un almacén del museo para abrirlo.
Nadie lo había tocado
Según los primeros análisis, es de los siglos II o III después de Cristo. Lo raro no es la tumba, sino que llegue sin saquear: el ajuar sigue donde lo dejaron. «Los sarcófagos pequeños para niños son rarísimos, y aquí nunca habíamos encontrado nada parecido», dijo Băjenaru en la rueda de prensa del día 28, según la agencia Agerpres.
Estaba junto a una calzada antigua que unía Tomis con Histria, cerca de otras tumbas que hacen pensar a los arqueólogos en una familia importante.
Una ventana de 1.800 años
La arqueóloga Ana Hamat lo comparó con Pompeya y Herculano: Tomis no conserva una ciudad entera, pero sí «estas ventanas al pasado». El museo cuidará los restos del niño y, cuando acaben los análisis, probablemente los expondrá.
La investigación acaba de empezar. Lo que se sepa del niño, de su edad y de su familia saldrá de esos estudios.


