Una fibra de corona de piña y un traductor de lengua de señas, premiados entre los jóvenes científicos de Paraguay
La XXIV edición del Premio Nacional Juvenil de Ciencias «Pierre et Marie Curie», que organizan el Conacyt, el Ministerio de Educación y Ciencias, la Embajada de Francia y la Alianza Francesa, reunió 34 proyectos de estudiantes de secundaria de ocho departamentos y de Asunción. Son trabajos escolares: prototipos y primeras pruebas, no productos listos.
Las coronas de piña suelen acabar en la basura. Un grupo de estudiantes del Colegio Experimental Paraguay-Brasil (CEPB), de Asunción, extrajo fibra de esos restos y la evaluó para fabricar materiales biodegradables. Con ese trabajo ganó el primer puesto en Ciencias del Premio Nacional Juvenil de Ciencias «Pierre et Marie Curie» 2026, cuya feria se celebró el 22 de octubre en la Alianza Francesa de Asunción. El mismo proyecto se llevó también el premio a la mejor creación audiovisual.
Del champú de romero al asfalto con cáscara de arroz
El segundo puesto en Ciencias fue para un enjuague capilar anticaspa a base de romero, burrito y ka’a he’ẽ, del Colegio Parroquial Subvencionado San Blas (Itá, Central). El tercero, para EcoRoad Paraguay, un pavimento con plástico reciclado y ceniza de cáscara de arroz pensado para calentarse menos, del Colegio Iberoamericano (Asunción).
En Tecnología ganó un prototipo de enfriamiento híbrido que combina fenómenos magnéticos, evaporativos y de transferencia de calor, del Colegio Dante Alighieri (Asunción). Le siguieron un estudio sobre los efectos de las pantallas en niños de su propia escuela, del Colegio Privado Subvencionado Jesús Sacramentado (San Estanislao, San Pedro), que también tuvo el mejor stand de Tecnología, y «Ñe’e Viva», del Colegio Privado Divina Esperanza (Encarnación, Itapúa).
Un traductor de señas con una cámara web
El proyecto más innovador en Tecnología fue un traductor de lengua de señas que reconoce los gestos con una cámara web y visión por computadora, del Colegio Técnico de las Américas (Ñemby, Central). En Ciencias, el más innovador fue un hidrogel cicatrizante hecho con cangorosa, una planta medicinal, del Colegio Técnico en Salud Carmen Casco de Lara Castro (Itauguá, Central). El mejor stand de Ciencias fue «BIOESPUMA PY», del Centro Educativo Diocesano Monseñor Jerónimo Pechillo (Caaguazú).
Los premios fueron computadoras portátiles, becas para estudiar francés, microscopios y tabletas, con la idea de que los equipos sigan adelante con sus proyectos. Según el Conacyt, el certamen busca despertar el interés por la investigación entre los estudiantes de educación media; su consejero Manuel Benítez destacó su papel en fomentar «la curiosidad y el pensamiento crítico».
El premio lo organizan el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), la Embajada de Francia y la Alianza Francesa. Se creó en 2003 en homenaje a Pierre y Marie Curie y la de 2026 ha sido su edición número 24.


