La IA en las mamografías encuentra un 29 % más de cánceres y alivia casi a la mitad el trabajo de los radiólogos
Es el primer gran ensayo aleatorizado de cribado de cáncer de mama con inteligencia artificial: 106.000 mujeres en Suecia. Los resultados finales, en The Lancet, muestran además un 12 % menos de cánceres que aparecen entre dos revisiones y un 27 % menos de los tipos más agresivos.
En Suecia, cada mamografía de cribado la leen dos radiólogos. El ensayo MASAI, dirigido por la radióloga Kristina Lång desde la Universidad de Lund, comprobó qué pasa si una inteligencia artificial ayuda en ese trabajo: puntúa el riesgo de cada mamografía, decide si basta con una lectura o hacen falta dos y señala las zonas sospechosas al especialista. Participaron unas 106.000 mujeres de entre 40 y 74 años, repartidas al azar entre el sistema habitual y el apoyado por IA.
Lo que ha demostrado
- La IA ayudó a detectar un 29 % más de cánceres, sobre todo tumores invasivos pequeños y sin afectación de los ganglios, es decir, en fases en las que el tratamiento suele funcionar mejor. No aumentaron las falsas alarmas.
- El trabajo de lectura de los radiólogos bajó un 44 %, un respiro para unos servicios que en muchos países andan cortos de especialistas.
- Tras dos años de seguimiento, hubo un 12 % menos de cánceres de intervalo, los que aparecen entre una revisión y la siguiente y suelen ser más agresivos (82 frente a 93). Entre ellos, un 27 % menos de los subtipos más agresivos.
- La sensibilidad del cribado subió del 73,8 % al 80,5 %, con la misma especificidad.
«Los cánceres de intervalo suelen ser más agresivos y deberían ser lo más escasos posible», explica Lång.
Los matices
Los resultados finales se publicaron en The Lancet a finales de enero, y el aumento del 29 % procede de los análisis anteriores del mismo ensayo. La reducción de los cánceres de intervalo cumple el objetivo del estudio (no ser peor que el sistema actual), pero no es estadísticamente concluyente como mejora, y el ensayo no mide todavía si se salvan vidas. Varios países europeos ya están incorporando este tipo de lectura con IA a sus programas de cribado.


